Mansilla Melina Mariquena
¡Ay Mansilla Melina Mariquena!
Tu nombre rebota en mi boca
como si fuera un caramelo
tan dulce que no lo muerdo
para que su sabor persista sobre mi lengua
un poco más
tan solo un poco más.
No saber tu cara ni recordar tus penas
ni la convicción de pasar rara vez por Benavidez
y forzar un encuentro
me duele menos que olvidar tu nombre
por eso
Mansilla Melina Mariquena
hoy voy a escribirte este poema
para recitarlo en los días agrios
y saborear tu dulce nombre
Mansilla Melina Mariquena.
Tu nombre rebota en mi boca
como si fuera un caramelo
tan dulce que no lo muerdo
para que su sabor persista sobre mi lengua
un poco más
tan solo un poco más.
No saber tu cara ni recordar tus penas
ni la convicción de pasar rara vez por Benavidez
y forzar un encuentro
me duele menos que olvidar tu nombre
por eso
Mansilla Melina Mariquena
hoy voy a escribirte este poema
para recitarlo en los días agrios
y saborear tu dulce nombre
Mansilla Melina Mariquena.
Etiquetas: Poesía

3 Comments:
jajja tiene mucho mucho ritmo, y si, es como pelar un caramelo, así de rápido, así de gustoso, así de ansioso el momento de quitar todo el papelito para por fin desgustar la bolita...
Es un poema hermoso, con un ritmo lento, como para degustar ese caramelo de a poco: lastima que se termina muy rápido!
Si, mucho mejor, ya no me quedan dudas. Aunque sigo sin entender.
Publicar un comentario
<< Home